Back To Top

DE PROTOCOLOS SEGUROS A BIOSEGUROS, UN RETO MAYOR ASUMIDO CON RESPONSABILIDAD Y CONCIENCIA.

Hay que apostarle a no ser una empresa más dentro de la industria de la construcción a la hora de diseñar e implementar el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), por cuanto la vida y el bienestar de los trabajadores debe ser la prioridad, en principio, por ellos mismos y sus familiares, y porque debe corresponder con la misión de las mismas, es decir, con la imagen que se asume no solo proyectar sino serlo en todo tiempo.

Bien es sabido que a nivel mundial las estadísticas de accidentalidad en el lugar de trabajo de este tipo de empresas, es recurrente, llevando, además, a generar desestímulos y secuelas en el personal contratado, como en la misma funcionalidad, resultados y estabilidad de la empresa. Somos un todo y como un todo debe asumirse con responsabilidad la tarea de capacitar de forma permanente al personal, con el fin de evitar accidentes o, por lo menos, minimizarlos al máximo.

De tal suerte que, periódicamente deben diseñarse e impartir cursos de capacitación, seminarios y charlas enfocadas en el trabajo en construcción, dirigido a todo el personal laboral, con el fin de aumentar la productividad y eficacia de la empresa. Lo anterior, siempre enmarcado según las regulaciones nacionales e internacionales de seguridad y salud en el trabajo de la industria de la construcción.

Con base en lo anterior, se hace necesario precisar que, no basta con la capacitación al personal de base, las empresas requieren contar con su inspector de seguridad y salud ocupacional (SISO), quien, entre otras funciones y aspectos técnicos, debe estar en función de evaluar los riesgos y planeando las estrategias para ejecutar las tareas necesarias que brinden la posibilidad de minimizar los riesgos para la vida y salud de los trabajadores.  Y complementario a lo anterior, debe contarse con otro personal capacitado para recordar permanentemente a cada trabajador el cumplimiento de los protocolos de seguridad, que, para este caso, entre otros implementos, está el utilizar en todo tiempo, chaleco, guantes, casco, y se le suma en tiempos de pandemia, elementos como tapabocas y caretas, desinfección cada dos horas, el distanciamiento social, toma de temperatura y reporte diario en planilla del resultado de esta.  La resolución 666 del Ministerio de salud especifica los otros aspectos a tener en cuenta a la hora de diseñar e implementar los protocolos de bioseguridad.  

Es importante resaltar que las capacitaciones que se adelantan, no persiguen, que los trabajadores conozcan sobre los protocolos de seguridad y bioseguridad en el trabajo, para su estricto y “obligado” cumplimiento, se trata de generar en el trabajador conciencia de bioseguridad, responsabilidad sobre su vida y salud.  Para ello, es fundamental la presencia del Comité Paritario de Salud Ocupacional, encargado de promocionar y vigilar la Salud Ocupacional, al interior de la obra para la adquisición de hábitos seguros.

NIVELES DE RIESGO:

Estas, como cualquier otra empresa de construcción, están calificadas en el nivel 5, que es el máximo grado de riesgo desde inicio hasta el final de la obra y esto, básicamente, por las alturas (una de las primeras causas de accidentalidad y de muerte en el trabajo).  El código de altura establece que después de 1.50 metros, hay un alto riesgo, por lo que este aspecto representa un curso de trabajadores en altura, asumido por la empresa. Los trabajos temporales en altura, deben regirse por el Decreto 2177/2004 (aplica para trabajos con escaleras de mano, andamios y trabajos verticales).

Empero, no basta con capacitar y minimizar los riesgos, siempre se debe prever cualquier situación que se presente y para ello, las empresas de este sector de la economía, deben cumplir con los requisitos de ley, consistentes en la inclusión de sus trabajadores al régimen de salud.

SOPORTE PARA EL DISEÑO E IMPLEMENTACIÓN DE PROTOCOLOS DE SEGURIDAD Y BIOSEGURIDAD

Por el alto riesgo que representa para la salud y vida de muchas personas que laboran en la industria de la construcción, se han adelanto sendos estudios para determinar los tipos de accidentes, con el fin de que sirva esta información como soporte no solo para la implementación de los protocolos sino para la medición en cuanto a la disminución de los accidentes presentados al interior de las empresas, es decir, contar con cálculos y análisis de riesgos que prevean el probable suceso,  y así poder proceder con las acciones del caso para contrarrestar el acontecimiento.

“Los datos de seguridad laboral en los últimos diez años indican que la frecuencia de incidentes y el número de muertes en accidentes en el trabajo se han reducido en el mundo, sin embargo, es preocupante que aún persistan accidentes fatales en las construcciones por todo el mundo, siendo necesario intervenir este sector, evaluar sus riesgos e implementar soluciones en fuente y medio de propagación”.

Estas investigaciones descriptivas han arrojado como resultado que el grupo de personas con mayor afectación o accidentes, son los trabajadores del nivel primario de escolaridad y que desempeñan cargos de ayudante y operador, que en la mayoría de los casos presentan golpes. Claro está, en otro año adelantado el seguimiento a los tipos de accidente, se presentó el caso en el 2017 que, en el mayor porcentaje de accidentados, hubo fracturas por lo que el número de incapacidades, ese año, aumentó considerablemente.

APLICABILIDAD DEL SISTEMA GENERAL DE RIESGOS PROFESIONALES

El Gobierno Nacional dio plazo en el presente año, para que todas las empresas, independiente al sector al que pertenezcan, cumplan con la implementación de esta herramienta que pretende proteger al trabajador que ha resultado afectado por un accidente laboral y/o enfermedad profesional. Y se le suma a lo anterior, como se indicó anteriormente, el cumplimiento de las disposiciones del ministerio de salud de Colombia, sobre protocolos de Bioseguridad.

En resumen, “El Sistema General de Riesgos Profesionales – SGRP- es el conjunto de normas, entidades y procedimientos destinados a prevenir, proteger y atender a los trabajadores, de los efectos de las enfermedades y los accidentes que puedan ocurrir con ocasión o como consecuencia del trabajo”.

De tal suerte que, si en un sector se hace fundamental cumplir minuciosamente con el SG-SST, es el de la construcción, por cuanto el riesgo laboral es el más alto de todos los sectores.  Por ello, para este tipo de empresas, el incluir en el SG-SST, el programa de protección contra caídas, es de estricta obligatoriedad.

Dentro de los riesgos están: las caídas, desde altura o por tropiezos; Las caídas de objetos o derrumbes, quizá, por falta de mayor verificación y control; proyección de partículas, que no se recogen a tiempo; riesgo eléctrico, por la utilización de material reutilizable para el desarrollo de la obra que requiere de fluido eléctrico; Vuelco de maquinaria, que se presenta cuando el terreno es inestable, he ahí la importancia de prepararlo todo, con antelación.

¿CÓMO PREVENIR, ADEMÁS DE USAR LOS ELEMENTOS REQUERIDOS Y CAPACITAR AL PERSONAL EN TEMAS DE ALTURA Y DEMÁS?

Indiscutiblemente, la capacitación se hace fundamental, como los sistemas de ingeniería para prevención de caídas, medidas colectivas de prevención, permiso de trabajo en alturas, etc. En este aspecto es importante que las empresas doten a sus trabajadores de los implementos de protección personal y colectiva, necesarios.

Además de alturas, caídas y afines a los frecuentes accidentes en este sector económico, el evitar o minimizar los contagios de covid es otro propósito. 

Si brindamos conocimiento detallado de los riesgos y cómo prevenirlos, y entregamos los implementos exigidos por ley, podremos evitar accidentes y, por ende, situaciones complejas a nivel económico, de productividad y funcionalidad para las compañías. Como empresas de la industria de la construcción, tenemos el gran reto de elegir siempre, primero la vida de nuestros trabajadores, antes de escatimar recursos de la empresa para ello, que para algunos casos se podrá ver como un gasto, pero que a la larga representa la mejor inversión humana, social y empresarial.

Siso Potenco